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Cuando algo va mal

A menudo recibo consultas sobre cómo saber si deben continuar poniendo empeño en una relación o si definitivamente ya no da para más.


¿Cómo saber cuándo estás sobreexigiendo una relación que ya no funciona?


¿Cómo saber cuándo es suficiente y ya diste todo lo posible?


o ¿Cómo saber cuándo, aunque no seas consciente, ya no quieres estar en esa relación?


A veces los años juntos, la familia e incluso los bienes en común nos retienen en una relación que ya nos nos hace felices ni nos satisface.


Aquí les comparto unos indicadores de divorcio (también aplican a una ruptura) que me enseñaron durante mis estudios sobre sexualidad y pareja en la Universidad Complutense de Madrid, a continuación los transcribo:


Indicadores de divorcio (o ruptura) – Los jinetes del Apocalipsis


1. Actitud de desprecio habitual en las discusiones: Utilizar el sarcasmo, burla, descalificaciones.

2. Críticas e insultos constantes: Molestas, demoledoras, descalifican al otro totalmente.

3. Actitud habitual y constante defensiva: Se acusa al otro de ser el culpable de los problemas. 4. Actitud evasiva: Dejar pasar, no reaccionar, como sino importara el asunto.

Evalúa tu relación de pareja y en qué puedes estar colaborando.


Tal vez te burlas de tu pareja, o hablas mal a sus espaldas con mucha frecuencia. Descalificas todo lo que dice o hace, ya no sientes admiración y te parece que sus opiniones o aportes son insignificantes o tontos, hasta te avergüenzan. Le dices en su cara pelada cosas feas, maltratos o insultos hacia su persona, su apariencia o su trabajo.


Le echas la culpa de TODO, de todo lo malo que te ocurre a ti, a tus hijos e incluso a tu casa. O simplemente te llega, todo te da igual, ya ni te molestas, no hay reacción porque ya no es importante en tu vida.


Por otro lado, tú sí podrías estar comprometido (a) con la relación, pero hacen todo eso contigo.


Recuerda que al amor nos trae felicidad, no sufrimiento.


Rebeca Podestá


Agradecimiento: Prof. Luis García Vega

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